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Los corredores y el alcohol no son enemigos

Los corredores y el alcohol llevan una relación complicada, pero David Barton (dueño de los gimnasios “David Barton” en USA) ha encontrado la receta ideal para mezclar una parte de entrenamiento y dos partes de alcohol “socialmente aceptable”.

Cada semana, David Barton ofrece rutinas de entrenamiento muy intensas, las cuales incluyen ejercicios estáticos, sprints, trabajo abdominal y otras formas de ejercicio que llevan tus músculos al límite y los dejan listos para relajarse. Entonces, después del entrenamiento duro, viene el sabor refrescante, el cual consiste en un happy-hour organizado por el gimnasio después del entrenamiento en alianza con una marca de Vodka.

alcohol y ejercicioA pesar de que parezca contraproducente salir a correr, realizar un entrenamiento duro y luego ir al bar cercano por una copa en vez de una botella de agua, Barton dice que “siempre será mejor ejercitarte y beber un poco a no ejercitarte y beber”.

Entonces, ¿es el alcohol una buena idea para los corredores? A muchos corredores de distancia les encanta una cerveza justo después de correr para sus músculos fatigados. Pero también, como muchas otras cosas en la vida, la moderación es un punto clave. Un estilo de vida sano que conlleve comidas nutritivas y rutinas de ejercicio regulares, puede darse el lujo de aceptar ciertas indulgencias, incluyendo una copa o cerveza después de entrenar. Sólo recuerda que el alcohol puede afectar diferentes factores que llevan a ser un corredor más preparado y rápido.

El alcohol es un diurético poderoso, además que la deshidratación nunca será amiga de un corredor. El riesgo de sufrir un calambre, un desgarre y fatiga general en los músculos se incrementa cuando te encuentras deshidratado, así que beber una cantidad extra de agua en una noche donde saliste al bar es más que necesario para regular tu cuerpo pensando en la siguiente carrera. Considera beber cerveza ligera o intercalando una copa de alcohol por un vaso de agua o una bebida energética.

El alcohol también impide al cuerpo tener una noche de sueño sólido, así que también considera los efectos al desvelarse después de una noche de copas, especialmente la noche previa a una carrera o a un entrenamiento duro. En general, el alcohol disminuye tu tiempo de reacción, reduce la coordinación entre mano y ojo y hasta interfiere con la ruptura del ácido láctico, dejando a los corredores más cansados de lo normal el día después de un entrenamiento duro. Con un tiempo de reacción y coordinación reducidos, los corredores quedan expuestos a lesiones en la siguiente carrera.

alcohol y ejercicioEs de agregar también, que el alcohol es considerado normalmente como retenedor de “calorías vacías”, es decir, que no aportar beneficios nutricionales pero posee 7 calorías por gramo. Se almacena de una manera similar a la grasa en el cuerpo, y su consumo en exceso podría incrementar el porcentaje de grasa corporal; algo que la mayoría de los corredores intentan evitar.

A pesar de todo esto, beber con moderación (lo cual se traduce en 2 copas al día para un hombre y 1 para una mujer) no causa mucho efecto en los corredores. El clima caliente y las pastillas antiinflamatorias no se mezclan con el alcohol, pero una cerveza fría después de una carrera no afectará  futuros desempeños. Asegúrate de que beber socialmente DEBE de ser recompensado con una rehidratación propia, una agenda de tus horas de sueño y un no abuso de este mismo en tu estilo de vida.

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