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Fábulas de las rutinas de ejercicio

El mundo del ejercicio está lleno de fábulas como el famoso “si no hay dolor, no funciona” hasta el tomar agua antes de ejercitarte y el caer en uno de estos mitos te podría conducir a ningún beneficio alguno. Los expertos se especializan en estos diretes y revelan el misterio de éstos mismo para saber si es verdad o no.

Si no hay dolor, no sirve. Esto es muy malo. Cuando la gente comienza a ejercitarse, debería de haber dolor de músculo, lo cual es normal. Pero hay otro tipo de dolores como el de articulación, de huesos, ligamentos o tendones, los cuales son muy malos y se vuelven peores si los ignoras y no te ocupas de ellos.

La recomendación es empezar un programa de ejercicio de manera lenta, siempre escuchando a tu cuerpo y a tu doctor. Mantenla en un nivel que no sea ni demasiado lenta ni rápida para evitar lesiones.

Hay “una y solo una” mejor manera de ejercitarse. Esto no es verdad. De hecho, no existe “una” manera de ejercitarse que sea la mejor para todos y el éxito para que tu rutina funciones es simplemente darle variedad todo el tiempo.

Hay que incorporar diferentes ejercicios y rutinas en tu estrategia de fitness para alcanzar tus metas, las mismas que deben ser escogidas por ti. Los ejercicios que escojas deben estar enfocados a lo que te guste hacer y luego perfeccionados para el buen ejercicio y el cuidado de lesiones.

Más sudor, menos grasa. Totalmente falso. La cantidad de sudor que emites indica la habilidad de tu cuerpo para mantener la temperatura corporal normal. Sudas cuando tu cuerpo comienza a acumular calor y necesita enfriarse mediante evaporación. Así que no está para nada correlacionado con cuanta energía o calorías se gastan.

Tomar agua produce calambres. Nuevamente falso. Los calambres son en realidad un síntoma de deshidratación. El tomar agua te ayuda a hidratarte, lo cual reduce el riesgo de sufrir calambres.

Levantar pesas te hará ver voluminoso. Este es un mito que impide a muchas mujeres realizar un entrenamiento fuerte y de peso, cuando en realidad lo que determina el volumen de músculos depende mucho de factores genéticos. Así que para un hombre o mujer normal, las posibilidades de que tu cuerpo quede como el de Silvester Stallone son mínimas.

El ejercicio con pesas es una parte importante en un plan de trabajo. Mientras las actividades aeróbicas ayudan a tu corazón y pulmones, el estiramiento mejora tu flexibilidad, el levantamiento de pesas mejora tu fuerza y resistencia. La combinación de estas 3 disciplinas son las que generan un plan de ejercicio óptimo.

Ejercitarse es una manera segura de perder peso. Puede parecer bastante obvio que ejercitarte te hará perder peso, pero no es necesariamente el caso siempre.

Puede suceder que un individuo comience a ganar peso debido al cambio en la composición de su cuerpo. A lo mejor la persona está perdiendo grasa pero ganando musculatura, lo cual es bueno. Así que mientras ganas peso, comenzarás a notar que tu ropa te entra mejor debido que la musculatura ocupa menos espacio que la  grasa porque es más densa.

Por supuesto hay que considerar tu dieta. Si una persona, quien tiene una dieta pobre y está en estado inactivo, comienza a hacer ejercicio pero sigue con su dieta pobre, podría perder peso pero en forma insignificante. El mejor método para lograr un cambio en el cuerpo es combinar el ejercicio con una buena dieta.

Puedes enfocar un área de tu cuerpo para perder peso. Esto es un mito puro y simple. No importa cuánto ejercicio hagas para una zona específica, es fisiológicamente imposible perder grasa corporal en un área única.

Es más, las zonas de tu cuerpo que ganan grasa más rápido son los que más se tardan en expulsarla. La grasa se gana o pierde a lo largo de todo el cuerpo, por eso la región abdominal es la más difícil para definir.

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